Furia Mag: eZine Creativo
septiembre 27, 2017
Fotografías realistas a partir de modelos a escala. El trabajo de Félix Hernández
septiembre 27, 2017

Muchos lo conocen por su trabajo como director de arte y diseñador gráfico, otros por sus fotografías de viajes o sus vídeos, y otros ni siquiera saben a qué se dedica Pedro Saavedra. Tras una larga trayectoria en el sector de la comunicación y publicidad en Sevilla, Pedro acaba de terminar su aventura en Innn, agencia de la que fue socio cofundador desde 2007, y en la que ha estado recluido voluntariamente durante estos últimos años.

Hablando con él descubrimos cierto cansancio y desidia. Quizás sea una crisis pasajera, pero la pérdida de fe en las agencias parece ser un sentimiento muy generalizado en estos últimos años. Ansía tiempo libre, hacer otros tipo de cosas, sin reloj, sin presiones, sin ansiedad. Como él mismo explica en su web, apuesta por la máxima de menos ROI y más ROE: Less Return On investment and more Return On Emotions.

1. Después de tantos años trabajando en publicidad, ¿sientes vértigo ante la nueva etapa que afrontas?

Pues la verdad es que siento vértigo desde que nací, no es sólo por esto, pero ¿sabes una cosa? no me siento vivo sin vértigo.
Siempre me estoy justificando sobre mis cambios, mis ganas de volar y esa frustración continua que vive conmigo. Ahora alcanzados los 40 empiezo a aceptar que mi vida no es vida si no existen cambios, necesito emociones, soy un apasionado y no funciono si no es con un buen pellizco.
Pues claro que tengo vértigo, es empezar de nuevo solo, que la gente te ubique de nuevo, ¿qué hace Pedro ahora? bla, bla, bla… además en un país donde todavía existe una crisis económica horrible y donde se compite por cantidad en vez de calidad, empezar de nuevo es un riesgo que hay que valorar muy bien. Sobre todo cuando eras socio de una agencia con cerca de veinte personas que iba, y va, sobre ruedas.

2. Hablando con compañeros de profesión, se hace latente la desilusión y el hastío generalizado que se respira en las agencias de publicidad, ¿por qué crees que pasa esto?

Realmente pienso que no es un problema sólo de las agencias de publicidad, es el espíritu generalizado de la sociedad en que vivimos: el cansancio. Ese sentimiento de competitividad continuo, la velocidad y la continua actualización en la que vivimos es un gusano que nos está devorando por dentro sin darnos cuenta.
Si a eso se le une que tenemos que ser atractivos y vender nuestra vida en las redes sociales pareciendo que trabajar 15 horas en una agencia y ganar 900 € -o 2000, da igual-, es tener una vida plena, pues ya se complica todavía más la cosa.

La dichosa marca personal, otra nueva estrategia neoliberal para estar “On” las 24 h. Vivimos en la era del rendimiento, la velocidad, también la transparencia… Siempre aconsejo leer “La Sociedad del cansancio” de Byung-Chul Han para entender esto que digo, o el clásico “El derecho a la pereza” de Paul Lafarge, u otro con un tono más humorístico, el “Elogio a la pereza” de Tom Hodgkinson.

Pienso que muchos de los que hemos vivido trabajando en el mundo de la publicidad, el diseño, el mundo audiovisual… estamos viviendo nuestro particular 15M y no nos hemos dado cuenta, por fin, que necesitamos trabajar para vivir, se acabó este estúpido estilo de vida de publicista o de diseñador cool que nos venden para sentirnos desarrollados y plenos. A ver, yo me hago muchas veces la misma pregunta: ¿Qué de importante estoy haciendo para la sociedad y para mí? ¿Para qué diseño? ¿Por qué me gusta el diseño?, realmente ¿qué es diseñar? Cuando me contesto me echo a temblar. Y podría seguir haciéndome preguntas más concretas del día a día en el mundo de las agencias de publicidad, pero hago stop para no tirarme de un puente.

Lo explicaba perfectamente el joven filósofo mexicano Luciano Concheiro en una entrevista para El País: somos roedores que giran “a una velocidad frenética pero sin desplazamiento”. “Es esa sensación diaria de que estamos en un barullo impresionante pero al mismo tiempo no pasa nada”. Lo asemeja, también, a un “scroll infinito”. La vida deslizándose sobre una pantalla. Eso es lo que sentimos muchos de los que trabajamos en este sector, estamos todos el día haciendo cosas, pero qué cosas y para qué, exacto, como darle para abajo al muro de Facebook…

Es por ello que hay tanto hastío y desidia, porque no paramos. Para ello necesitamos tiempo, citando de nuevo a Concheiro, “la lentitud no es suficiente. Hay que ser radical y erradicar el tiempo“. Trocar el diseño en arte, aunque sea un poquito, ir más a museos, leer más, abrazar a los arboles, mirar a los ojos a nuestros hijos, convertir la publicidad en algo más ético y moral.

¿Os imagináis las campañas tan bonitas que podrían salir viviendo de esta forma?

3. Desde fuera, Innn es una de las agencias mejor valoradas en Sevilla, ¿fue duro tomar la decisión de salir?

Tan difícil que me llevé cerca de dos años reflexionándolo en silencio. Claro, es muy difícil observar como una empresa que montaste tú junto a otros socios se convierte en algo que no te gusta ni te motiva para tu vida. Claro que es duro alejarte de una agencia en la que el imagotipo lo creaste tú con todo el amor del mundo, en la que viste pasar a todo tipo de compañeros y viviste muchas experiencias… es como una chica de la cual ya no estás enamorado pero que piensas que es muy buena (y está muy buena). Claro que había cosas que no me gustaban de mi propia agencia y que ya no tenía ni fuerzas ni potestad para luchar y poder erradicarlas, éramos 8 socios y después 7, aún demasiados. Todo esto y mi continuo desgaste nos llevaron a decidir que lo mejor para todos era mi salida. Al principio optamos por una excedencia, pero yo tenía que ser consecuente conmigo mismo, esto era algo más profundo y delicado, a la vuelta de mi excedencia sería la misma agencia, o “peor”. Al final decidí irme para siempre y empezar desde cero con otra vida.

4. ¿Cómo es ahora tu día a día?

Observo, pienso, paseo, desayuno con parsimonia, el placer más divino del mundo, atento a lo que ocurre, como un auténtico vienés pero en la Plaza del Altozano, en Triana. Viajo, hago fotos, visito mis marismas y veo como crece el arroz, y después como lo recogen, y después como lo queman… escucho música, bailo, medito cuando puedo, corro a orillas del Guadalquivir, conozco gente, mucha gente… y busco la forma de ganarme la vida dignamente con la fotografía, el vídeo y el diseño. Ahora también escribo… intento vivir sin que se me escape la vida, básicamente.

5. Viendo tu portfolio, vemos muchas disciplinas: branding, packaging, fotografía, vídeo… ¿en cuál te sientes más cómodo?

Pues sinceramente aquí tengo un dilema, me siento muy bien realizando cualquiera de las disciplinas que has comentado pero algunas de las que citas para mí son hobbies, y mezclar esto con el trabajo a veces tiene sus riesgos, hay que tener mucho cuidado con esto. Pero cómodo me siento con todo…

6. Ya no hay tiempo para la calidad, el cliente pide cantidad y rapidez. Así es difícil estar a la altura de otras ciudades en cuanto a diseño, ¿en que lugar te gustaría trabajar?

Pienso que no siempre el problema es la cantidad y las prisas, a veces el problema es la preparación del cliente, la cultura visual, el cómo esté el país de preparado, el buen gusto… A veces no tener todo eso hace que los trabajos sean un desastre, eso, y evidentemente el dinero y la ética. ¿Para qué voy a pagar una tipografía? ¿Y una foto? Así después salen los churros que salen. ¿En qué lugar me gustaría trabajar? En muchos… y uno de ellos es Sevilla, pero a ver si ésta despierta.

7. Has viajado mucho, como delatan tus fotografías. ¿cómo están las cosas por ahí fuera?

Pues curiosamente hace poco viajé a los Balcanes, estuve en Liubliana, Zagreb, Belgrado… increíble observar como en pequeñas capitales como Liubliana, cualquier cartelito o campaña institucional está muchísimo mejor diseñado que en una ciudad como Sevilla, en la que el pasado año vinieron 2,3 millones de visitantes. Realmente algo estamos haciendo mal.

8. ¿Qué crees que la falta a Sevilla para dar un salto de calidad en su comunicación institucional? ¿Te sientes identificado con la imagen que proyecta al resto del mundo?

Ay… Sevilla. Eso mismo digo yo. ¿Qué hacemos con Sevilla? Sinceramente me da pereza hasta responder. Te diría que mejor nos tomemos unos chicharrones con una cerveza bien fría, o lo mismo el problema está precisamente en eso… ¡eso nunca! Jejejeje… Yo pienso que el cachondeo está muy bien, pero hay tiempo para todo ¿no?
También sería interesante que los que están tomando decisiones en cuanto a imagen y comunicación tuvieran, al menos, cultura visual, o cultura en general. Ese es un problema muy generalizado que no solo se da en esta ciudad. Pero bueno… así es este país.

Y… ¿qué pienso sobre la imagen que damos al resto del mundo..? Aquí hay un debate muy importante. Sevilla está en el principio de su segunda transformación desde su exposición universal del 92, pero esta transformación es más de formas. El pasado 2015 Sevilla cerró como el mejor año turístico de toda su historia, a ver cómo cierra este año, aunque apunta a que será todavía mejor. Ahora más que nunca tenemos la responsabilidad, no ya de dar una buena imagen al mundo, sino de dar la adecuada en formas y contenidos. Gestionar correctamente el turismo es una tarea esencial si no queremos convertir Sevilla en un parque temático como ya le ha pasado a Barcelona. Contestando a tu pregunta, no, no me siento identificado ni me hace mucho tilín…

9. En muchas agencias se cuida más al cliente que al trabajador. Considerando que Sevilla es pequeña y todos nos conocemos, ¿no crees que las agencias deberían ser más inteligentes y tratar de generar unas mejores condiciones de trabajo? Ya sabes, después todo se sabe…

A ver… esto es bastante complejo, y aquí podríamos hablar largo y tendido. Yo creo que en algunas agencias -no todas al mismo nivel-, a veces ni se cuida al cliente ni al trabajador, y lo peor de todo es que no te cuidas ni a ti mismo. Se cierra un círculo, es lamentable. Conozco a bastantes empresarios que empiezan con muy buen pie, muchas promesas, todas buenas evidentemente y después sin darse cuenta olvidan su decálogo de buenas intenciones, se ven envueltos en malas prácticas liberales, esto es como todo, como el famoso nunca estaré en las redes sociales, que se decía hace unos diez años, y al final todos hemos acabado ahí ¿verdad? Y es que a veces pienso qué es tan difícil trabajar con un mínimo de ética… pasa lo mismo con la política, a veces uno piensa que para ser político no te queda más remedio que ser corrupto ¿verdad? Evidentemente no siempre es así, pero… casi.

Puedo prometer que la mayoría de los empresarios son gente como tú y yo, gente a la que le ponen muy difícil crear empleo y un mínimo de riqueza para que su empresa crezca dignamente. Por la parte que me toca en Innn hay cosas que no me gustan, y no las voy a contar porque no me da la gana, son mis amigos, son gente con buen corazón y los quiero. Pero sí, había –y hay-, cosas que me me enfadaban muchísimo… y me da mucha pena porque pienso que por culpa de la inercia, el día a día… no son capaces de verlo. Pero os puedo asegurar que es una de las agencias más éticas que he conocido y en la que mejor se trabaja, y me siento muy orgulloso haber pertenecido a ella. Tiene cosas maravillosas, salir a las 15:00 de trabajar, solo por eso deberían darle un premio. También el día de tu cumpleaños te lo dan libre, y lo mejor, hay muy buen ambiente, aunque pienso que eso ha ido en detrimento directamente proporcional a las exigencias del crecimiento de la agencia. Algo muy normal… eso ya decide tú si lo aguantas, si te gusta, o lo quieres en tu vida, pero es normal.

10. ¿Cuál sería tu encargo ideal?

Buffff… no sé… ¿que una marca con valores éticos me pagara una vuelta al mundo durante un año por lugares exóticos y poder escribir y filmar cómo veo el mundo con mis ojos? ¿no? eso estaría bien… (jajajaja). También depende de cada uno hacer de tu curro algo ideal… tú sabes, siempre que tu vida no sea empujar pixeles…

11. ¿Alguna vez has trabajado gratis?

Eso de trabajar gratis es muy relativo. Siempre lo haces por algo a cambio, aunque en ese momento lo que hagas no esté remunerado. Te diría que a veces me gusta trabajar gratis porque tengo el poder de hacer lo que me dé la gana, algo mío, como autor, y eso es muy difícil. Pero sí, alguna vez lo hice estratégicamente, pero muy pocas veces. Trabajar gratis a cambio de algo en este país precario no está mal si hay trueque, el trueque es hermoso, crea comunidad. Lo malo y patético -y se da mucho en esta profesión- es que hay proyectos donde unos cobran y otros no, eso es lamentable. Ejemplo, una memoria para una empresa, donde cobra el copy, el diseñador/maquetador, la imprenta pero el fotógrafo no. ¿Por qué?

En este tema hay que ser muy escrupuloso con la decisión que tomas al respecto, porque aunque sea comprensible hacerlo a veces, trabajar gratis demasiado es, por una parte, perderte el respeto a ti mismo, y además, perdérselo a tus compañeros de profesión.

12. En muchos de tus trabajos se intuye una sensibilidad especial, que muchas veces parece reñida con el deadline impuesto por el cliente, ¿qué clientes rechazarías? ¿para quién no trabajarías nunca?

La verdad es que he rechazado trabajar para muchos clientes cuando he visto que al final voy a gastarme más pasta en ansiolíticos que lo que voy a cobrar por los proyectos, aunque sinceramente, no está el patio para rechazar muchos clientes. Hubo una época que sí, la época de la burbuja, porque… ¿sabes qué? no solo hubo burbuja inmobiliaria. Esa cuando Tele 5 tenía pequeños espacios entre cortes de publicidad llamados “Qué hacer con tu dinero”.

La sensibilidad parece ser que hoy en día no da dinero, o que algunos entienden que con ella no se puede hacer ganar dinero a los clientes. Mentira. Ahora se mide todo, todo hay que medirlo, analizarlo, calcularlo, predecirlo… la era del big-data, se ha perdido el bello valor de la intuición y hacer del factor sorpresa una oportunidad. Todo es parecido, tiene que dar resultados muy rápido y hacer ganar mucho dinero… entiendo que eso es la publicidad, más bien lo último. Pero pienso que se puede hacer ganar pasta sin hacerlo todo tan feo, rápido y tan igual, ahora es que todo es igual.

Y de nuevo las prisas, las prisas y el dichoso rendimiento que se está cargando la profesión, todo son plantillas y más plantillas, mockups… y es que al final yo también las utilizo de vez en cuando, no te queda más remedio.

13. Si tuvieras que elegir uno de tus proyectos, ¿cuál sería?

Bufffff… en serio, muy mal. Para hacer de nuevo mi portfolio me las he tenido que ver… Tengo mucho curro realizado, nada me gusta. Al final te gusta lo que haces por amor al arte. Lo decía Paula Scher el pasado OFFF en Barcelona, he trabajado muchas veces gratis para hacer las cosas que me gustan. Creo que me quedaría con mi vídeo sobre Corea del Norte, alguna marca y alguna foto, poca cosa. Eso está bien ¿no?, eso significa que lo mejor está por llegar… jajajaja.

14. ¿Estar ocioso es peligroso?

Para nada, y aquí volvemos a ponernos serios… joder! Tenemos un gran problema, ¿quién nos ha inculcado que no hacer nada es malo? ¿quién quiere que estemos trabajando todo el día? Seguramente los que recogen lo que tu siembras. Y de verdad, este discurso no es un panfleto podemita, es una realidad de base de la sociedad en que vivimos. Amigos, no estamos poniendo atención al maravilloso espectáculo que nos rodea. La atención lo es todo, y si no es por el curro lo es por esto de las redes sociales, estamos todo el día distraídos por el dichoso rendimiento.

Es curioso, pero hace poco me pasó algo que os cuento como anécdota: yo tengo la maravillosa costumbre de observar el cielo, las estrellas me fascinan, creo que tenemos como techo el misterio mágico más hermoso de nuestra existencia. De vez en cuando veo pasar un meteorito o alguna estrella fugaz surcar el cielo, o una estrella parpadear, o las estrellas… en este caso vi pasar un hermoso meteorito, cuando me dispuse a decir “¿Habéis visto… e…” todos tenían sus caras iluminadas por el azul azufre del resplandor de las pantallas de sus teléfonos “inteligentes”. Me dije, ¿estamos locos?

Ya, sé que todo esto puede sonar muy romántico, tampoco es malo que lo sea, pero es una realidad que está pasando, vivimos demasiado distraídos y para erradicar eso necesitamos no hacer nada. Necesitamos observar. Necesitamos pasar de la Vida activa a la Vida contemplativa, de nuevo cito a Han, “la vida gana tiempo y espacio, duración y amplitud, cuando recupera la capacidad contemplativa”. Pero, ¿cómo de creativo se puede ser si no observas lo que ocurre a tu alrededor?

Otro gran problema del sector, el círculo vicioso, comer, cagar y comerte tu propia mierda y así sucesivamente hasta convertirte en mierda… no puedes ser un buen director de arte, creativo o lo que sea si no sales a contemplar lo que hay ahí fuera, si no paras. ¿De dónde coño te inspiras si no sales de tu agencia? ¿De las zapatillas último modelo de tu compañero o de las gafa pasta de la ejecutiva becaria? La herramienta de un buen diseñador es la cultura: lee, ve al museo, al cine… siéntate en el parque y observa, no hagas nada, se improductivo para el mercado unas horas al día… No pasa nada, Merkel no te vigila todavía, no estás haciendo nada malo, no es pecado… tocarse tampoco es malo. El universo te lo agradecerá, y yo también.

15. ¿Cómo te ves dentro de 20 años?

Espero que siendo mejor persona, y trabajando en algo en lo que piense que estoy ayudando a la gente a ser mejor persona…

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